El inicio de la actividad escolar en Tucumán está marcado por una profunda preocupación económica. En diálogo con FM La Tucumana 95.9, Daniel Nacusse, delegado episcopal de educación, brindó un panorama detallado sobre la situación de los colegios de gestión privada, destacando que la capacidad de financiación de los padres se encuentra al límite debido al endeudamiento con tarjetas de crédito.
Según Nacusse, aunque todavía no se puede afirmar con certeza cuál será el resultado final de la matriculación para 2026, la tendencia muestra un escenario complejo. Durante el último año, la morosidad registró un aumento del 15% sobre los valores históricos. Si bien muchas familias hicieron un esfuerzo por cancelar deudas en diciembre, la dificultad surge ahora al intentar costear la matrícula.
"A lo que es la matrícula en estos días de febrero, lo tarjetean. ¿Qué pasa este año? Las tarjetas están totalmente llenas", advirtió el delegado, señalando que la falta de margen en el crédito bancario es la mayor preocupación actual. Pese a esto, aclaró que los pedidos de pases a escuelas públicas aún no son significativos, representando menos del 1% del movimiento habitual.
Ante la imposibilidad de muchas familias de afrontar los pagos, Nacusse explicó que no existe un plan único para todos los colegios, ya que cada institución posee una realidad heterogénea. Sin embargo, en los colegios dependientes del Arzobispado, la tendencia es negociar la deuda pendiente y ofrecer financiación interna en cuotas durante el año 2026.
No obstante, el delegado advirtió que existe un "piso mínimo" de ingresos que los colegios deben asegurar para cumplir con el pago de salarios y mantener la calidad educativa. "Llevamos ya todo un año en donde la carrera de inflación-salario la viene perdiendo el salario", analizó respecto a la situación de los padres que son empleados públicos o asalariados.
Nacusse también se refirió a las políticas de ayuda del Gobierno Nacional, calificando el sistema de vouchers del año pasado como "ni significativo ni bien implementado". Explicó que dicha ayuda solo cubría aproximadamente un 25% de la cuota total, lo que no marcaba una diferencia real para las familias.
Asimismo, destacó que el aporte del Estado sigue siendo sustancial para la gestión privada, aunque ha perdido peso con el tiempo. "Hoy en día hay muchos colegios que tenían el 100% [de subsidio] y en realidad el aporte que recibe del Estado es solo el 50% real", afirmó, debido al crecimiento de las necesidades institucionales y nuevos puestos de trabajo no cubiertos por la subvención.
Finalmente, el referente educativo pronosticó un "año complejo" para el sector, condicionado por los aumentos en servicios como energía y gas, que seguirán presionando el presupuesto de las instituciones y de las familias tucumanas.






