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  • "Fue un hecho aberrante": Caponio se refirió al fin de la causa por el robo de agua en Yerba Buena

    El titular de la Sociedad de Aguas del Tucumán (SAT), en diálogo con FM latucumana 95.9, analiza el fallo judicial inédito que obliga a un empresario a pagar 250 millones de pesos por una conexión clandestina. Además, anticipa un verano con mejor calidad de agua tras la reparación de la balsa "La Niña" y detalla el plan de obras para la capital.

    Marcelo Caponio.-

    El caso resonó fuerte en Tucumán: un barrio entero sin agua mientras una finca privada gozaba de una laguna artificial llena. Tras la resolución judicial que dictaminó una reparación histórica, Marcelo Caponio, titular de la SAT, brindó en FM latucumana 95.9 detalles sobre el descubrimiento del ilícito, el destino de los fondos y el estado actual de la infraestructura hídrica de la provincia.


    — ¿Cómo se detectó esta irregularidad que terminó en un fallo judicial?
    Todo comenzó en septiembre de 2024. Teníamos a la zona oeste de Yerba Buena sin servicio y, al inspeccionar la traza, detectamos una conexión clandestina en el acueducto de Anfama. Lo que encontramos fue grave: se desviaba el recurso hacia una propiedad privada. "Era agua que estaba robando para el consumo humano... para las plantaciones que tenía él, creo que eran de palta", y fundamentalmente para llenar una laguna artificial de una hectárea. Al cortar esa conexión, el servicio en Yerba Buena se normalizó de inmediato.


    — La justicia determinó una probation para el empresario Juan Zamora. ¿En qué consiste el acuerdo económico?
    — Debido a la edad del imputado, que tiene 74 años y carece de antecedentes, se accedió a la suspensión del juicio a prueba. Sin embargo, el costo es significativo. Se acordó una reparación económica de 250 millones de pesos. Quiero destacar que, "por disposición del gobernador Osvaldo Jaldo, este dinero será transferido a Cáritas". Además de la suma monetaria, el empresario deberá donar pintura para una escuela en La Calera, un portón para una iglesia y una bomba de agua.


    — ¿Cuál es su valoración personal sobre lo sucedido?
    — Para nosotros "fue un hecho aberrante". Estamos hablando de utilizar agua potable, destinada y priorizada para el consumo de la población, para fines de riego comercial y estético en un contexto de sequía severa. Es una conducta que afecta directamente a la comunidad.


    — Cambiando de tema hacia el servicio, el verano pasado hubo muchas quejas por la turbiedad del agua. ¿Qué pueden esperar los usuarios este año?
    — Ese problema está resuelto. La causa era la rotura de la "balsa de La Niña", lo que nos obligaba a extraer agua de capas profundas con alta carga de minerales como manganeso y hierro, que oscurecían el agua. Ahora, con la balsa reparada, tomamos agua superficial del Cadillal, que es de mucha mejor calidad.


    — ¿Qué balance hace de las obras de infraestructura realizadas hasta el momento?
    — Hemos avanzado mucho gracias a la decisión política de priorizar el agua. Recuperamos los tres acueductos principales: El Cadillal, Anfama y Vipos. Además, "se han perforado 53 nuevos pozos de agua en la provincia". También se trabajó fuerte en zonas turísticas: en Tafí del Valle recuperamos la planta de La Quebradita al 100% y en San Javier rehabilitamos 7 kilómetros de acueducto y la planta potabilizadora.


    — ¿Cuál es el próximo objetivo para la SAT?
    — El foco ahora se traslada a San Miguel de Tucumán, específicamente al sistema cloacal. Vamos a trabajar en la recuperación de las estaciones de bombeo y las redes para solucionar los problemas de desbordes que afectan a la capital.