Tras la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura de Tucumán, el fiscal adjunto de Estado, Raúl Ferrazzano, que acompañó al gobernador Osvaldo Jaldo, dialogó con La Tucumana de Mañana. “Fue un día importante para la democracia. El gobernador rindió cuentas ante la Legislatura y ante el pueblo”, señaló ensu charla con Gabriel Sanzano.
Ferrazzano destacó que el eje del discurso estuvo puesto en el equilibrio fiscal sin resignar políticas públicas. “Una gestión puede tener equilibrio fiscal y sostener salud, seguridad, educación y ayuda social sin ajustes”, sostuvo para diferenciarse del gobierno nacional de Javier Milei.
En ese sentido, remarcó que en el actual contexto de crisis económica “el Estado Nacional se ausentó del financiamiento de muchas políticas públicas” y que la provincia debió asumir con recursos propios esas obligaciones. Como ejemplo, mencionó que el sistema de salud provincial brindó más de 30 millones de atenciones médicas en 2025, reflejando la creciente demanda de quienes ya no pueden acceder al sistema privado. También señaló el aumento de matrícula en escuelas públicas por el mismo motivo.
Uno de los puntos más sensibles es el vínculo con el gobierno de Javier Milei. Ferrazzano marcó diferencias políticas claras, pero defendió la estrategia de diálogo institucional: “Somos distintos a La Libertad Avanza, pensamos distinto y actuamos distinto. Pero cuando se gobierna una provincia hay que mantener un diálogo serio y maduro, priorizando los intereses de los tucumanos”, afirmó.
El funcionario sostuvo que el gobernador entiende que el diálogo es la herramienta para reclamar ante la Nación el reconocimiento de deudas y derechos que Tucumán considera pendientes. “En momentos difíciles, ser optimista es una obligación moral que tenemos los argentinos de bien”, agregó.
Otro de los ejes fue la reforma política. Si bien Jaldo había planteado en otro momento la posibilidad de impulsar cambios profundos en el sistema electoral, el mensaje actual parece más prudente. Ferrazzano dejó en claro que la discusión “debe darse en el seno de la Legislatura”, ámbito que consideró natural para debatir modificaciones al régimen electoral. El Poder Ejecutivo, señaló, será respetuoso de lo que decidan los legisladores. A título personal, el fiscal adjunto defendió el sistema de acoples. Recordó que llegó a la Legislatura bajo esa modalidad y que durante su gestión impulsó más de 60 leyes que hoy están vigentes. “El sistema de acoples permite amplia participación democrática y la llegada de dirigentes emergentes”, opinó, aunque admitió que podría requerir ajustes.






