En el inicio de la segunda temporada de La Tucumana de tarde, la columnista Nina Alegret presentó en el estudio los dos tomos del Cancionero Popular de Tucumán, una obra de Juan Alfonso Carrizo que calificó como un registro del saber popular trasladado al ámbito académico.
Según explicó, Carrizo fue un autor nacido en 1895 en Catamarca que realizó una tarea de recolección exhaustiva en una época donde se estaba conformando un folklore nacional. La obra no solo contiene letras, sino también un análisis sociohistórico sobre el vínculo entre los pueblos autóctonos y las influencias europeas, documentando saberes que, al no contar con registros escritos en la población rural, se transmitían únicamente por vía oral.
Nina describió el trabajo de Carrizo como una labor artesanal que implicó instalarse en pueblos rurales para rescatar letrillas, vidalitas y romances. El libro cuenta con un mapa detallado de la provincia de 1930 donde se marcan todas las locaciones visitadas por el investigador. Esta recopilación fue fundamental para la creación del Instituto Nacional de la Tradición en 1943 y permitió que las composiciones de los habitantes del interior no se perdieran ante la indiferencia.
En la recopilación se destaca que el departamento de Monteros figura con la mayor cantidad de versos y poetas en la investigación. Citando las conclusiones de Carrizo, Alegret señaló que esto se debía a la distribución de la tierra en los años 30: "El lugar donde hay más cantidad de escrituras o derecho de propiedad es Monteros. Entonces acá la gente vive más tranquila porque ya tiene su techo y su casa, y el que tiene techo y comida puede dedicar su tiempo a escribir poesía".
La investigación también reveló conexiones entre coplas anónimas del norte argentino y canciones de fama mundial. Alegret mencionó que el concepto y los versos de la canción Cambia todo cambia, popularizada por Mercedes Sosa, se encuentran registrados en el cancionero de Carrizo como una pieza recolectada de un coplero de Tolombón, mucho antes de su atribución a autores contemporáneos. La columnista planteó que muchos músicos se han inspirado en estas recopilaciones para sus obras, señalando que el trabajo de Carrizo sirve para dar visibilidad a esos autores anónimos que el tiempo fue borrando.
Para concluir, se destacó que la tarea principal de Carrizo fue saber escuchar en guitarreadas y tertulias para anotar el sentir de la gente. Alegret cerró su intervención recordando que este legado bibliográfico busca devolver el conocimiento a las nuevas generaciones de estudiantes de musicología y folklore. Como reflexión final, utilizó las palabras de Antonio Machado para definir el destino de estas obras: "Hasta que el pueblo las canta, las coplas coplas no son, y cuando las canta el pueblo ya nadie sabe el autor; lo que se pierde de nombre se gana de eternidad".
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