La zona este de la provincia es una de las más golpeadas por las inclemencias climáticas que azotan a Tucumán desde enero. El padre Diego Cocha, párroco de Santa Rosa de Leales, detalló en el programa La Tucumana de Mañana que la situación es "lamentablemente muy dolorosa". Según explicó, cayeron 160 milímetros en apenas 12 horas, un volumen de agua que normalmente se registra a lo largo de tres meses, lo que provocó que los caminos y las márgenes de las rutas quedaran completamente anegados.
El agua no solo afectó la infraestructura vial, sino que ingresó con fuerza en las viviendas de localidades como Loma Verde, Romera Pozo, Villa Fiad, Ingenio Leales y Villa Obrera. "Hubo familias que tuvieron que subir los colchones o directamente evacuarse, aunque muchos no quieren salir de sus casas por temor a los robos", relató Cocha. El sacerdote destacó que, desde la madrugada del lunes, recorre los barrios junto a un grupo de voluntarios para realizar relevamientos y acercar ayuda directa a los damnificados.
Ante la emergencia, la parroquia organizó un sistema de ollas populares "para garantizar al menos un plato de comida caliente a quienes lo perdieron todo". "Ayer alimentamos a 250 personas y hoy esperamos llegar a 400 vecinos", precisó el cura. En este sentido, hizo un pedido público de donaciones de carne, pollo, arroz, azúcar y verduras, así como también de insumos para la merienda. Sin embargo, fue tajante al pedir que no envíen ropa: "En otras inundaciones la gente lleva tanto que termina tirada o quemada en las zonas recorridas; prefiero centrarme en el alimento".
Un punto crítico de la logística es el costo de los traslados. El padre Cocha reveló que ayer gastaron casi 500.000 pesos en combustible para las dos camionetas con las que reparten la ayuda, por lo que también solicitó donaciones de dinero a la cuenta de la parroquia para poder seguir moviéndose por la extensa zona afectada.
Finalmente, el sacerdote informó que trabaja de manera articulada con delegados comunales y legisladores de la zona para solucionar problemas urgentes, como la entrega de colchones. No obstante, señaló que aún espera ser recibido o contactado por autoridades del Gobierno provincial para coordinar una asistencia de mayor escala. "Esta tarde tendremos una mesa de gestión para plantear 'a calzón quitado' lo que pasa en la comunidad y ver qué podemos solucionar entre todos", concluyó.






