En una entrevista con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano por FM latucumana 95.9, la doctora Patricia Ríos, especialista en insuficiencia intestinal, brindó detalles sobre el síndrome de intestino corto, una patología poco frecuente que afecta la capacidad de absorción de nutrientes en los niños. La especialista destacó que Tucumán cuenta con la única unidad centinela en un hospital público del norte argentino, en el Hospital del Niño Jesús, dedicada a esta especialidad, lo que ha permitido que pacientes que hace 15 años tenían un alto índice de mortalidad hoy logren sobrevivir y mejorar su calidad de vida.
Este síndrome se manifiesta cuando un paciente tiene menos cantidad de intestino para absorber nutrientes, ya sea por malformaciones congénitas o por injurias sufridas en los primeros años de vida que requieren la extirpación de una porción del órgano. Ríos explicó que las causas congénitas pueden detectarse mediante ecografías durante el embarazo, lo que permite al equipo quirúrgico estar preparado para el nacimiento. Por otro lado, en niños que nacen sanos, la patología puede surgir por oclusiones intestinales. Al respecto, la doctora advirtió a los padres sobre signos de alarma como dolor abdominal intenso, vómitos de color verde (biliosos) y la falta de eliminación de gases o heces.
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la descripción de los avances en cirugía, específicamente la técnica STEP (Enteroplastia Transversa Seriada). Este procedimiento permite realizar cortes transversales para alargar y modelar el intestino, aumentando su capacidad de absorción. Según la especialista, el paradigma ha cambiado: mientras que hace dos décadas los niños con menos de un metro de intestino tenían un pronóstico muy reservado, hoy existen pacientes con solo 40 centímetros que están escolarizados y llevan una vida normal sin necesidad de nutrición parenteral.
Finalmente, la médica subrayó que el éxito del tratamiento depende de un equipo multidisciplinario que incluye nutricionistas, médicos terapistas y especialistas en ostomías. Gracias a estos abordajes integrales y al avance de la ciencia, se ha logrado reducir significativamente la cantidad de niños en lista de espera para trasplante intestinal, transformando una condición que antes era crítica en una patología crónica manejable que permite la plena integración de los niños con sus pares.






