En su habitual columna semanal en La Tucumana de Mañana, el economista Horacio Rovelli trazó un panorama sombrío sobre la actualidad económica de la Argentina, marcada por lo que definió como un "industricidio". En diálogo con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano, Rovelli advirtió que el país atraviesa un proceso de desindustrialización acelerado por la caída del consumo y la falta de intervención estatal ante las crisis externas, contrastando la pasividad del gobierno de Javier Milei con las medidas de protección de mercado tomadas por países vecinos como Brasil.
Para el especialista, el reciente "cimbronazo" en el precio de los combustibles, impulsado por los conflictos en Medio Oriente, funciona como un dinamizador de la inflación que afecta transversalmente a toda la economía. "Tucumán se ve especialmente castigada porque nuestra logística depende casi exclusivamente del camión; esto encarece absolutamente todos los productos de primera necesidad", explicó Rovelli, señalando que la carne vacuna ya ha sufrido un aumento de entre el 50% y 60% en dólares desde finales de 2023.
Rovelli denunció que, mientras la inflación golpea el bolsillo de los trabajadores, el Gobierno nacional utiliza la recaudación para fines ajenos al bienestar federal. Según detalló, la Nación se está apropiando indebidamente del impuesto al combustible, el cual por ley debería destinarse a vialidad, vivienda y energía en las provincias. "No están haciendo obra pública, no mantienen las rutas como la 38 en Tucumán y se quedan con la plata para pagar deuda", arremetió.
En cuanto al manejo de los recursos federales, el economista calificó la situación como un "hecho dramático". Precisó que en el caso de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la Nación debería haber transferido a las provincias unos 1.300 millones de dólares en el último periodo, pero apenas giró una fracción mínima. "A Tucumán le correspondieron 35.000 millones de pesos, poco más del 10% de lo que debería recibir por ley", denunció, acusando a la gestión de Luis Caputo de "pisar" los recursos automáticos y no automáticos que pertenecen a los distritos del interior.
Finalmente, Rovelli vinculó este ajuste fiscal extremo con la fragilidad de las reservas y los compromisos externos. Reveló que el equipo económico no logró conseguir los fondos esperados de socios internacionales y que el país enfrenta vencimientos críticos: 11.625 millones de dólares en lo que resta de 2026 y más de 19.000 millones en 2027. "El gobierno no hace nada para mejorar nuestra situación, solo propicia que las grandes empresas extractivistas se apropien de la renta mientras el pueblo paga las consecuencias", concluyó.






