El abogado Gerardo Banegas, representante de la familia, y el papá de la víctima, José Burela, dialogaron con Ana Pedraza en el programa La Tucumana de Mañana, emitido por FM latucumana 95.9. Durante la entrevista, expusieron los detalles de la causa que investiga la muerte de Mauro Burela, ocurrida en febrero de 2024 en la zona de Pozo de Vargas tras recibir un disparo policial.
El letrado explicó que, aunque el personal policial involucrado alegó haber actuado en legítima defensa durante un enfrentamiento, la familia sostiene que se trata de un caso de gatillo fácil y ha decidido participar activamente como querellante para buscar una investigación objetiva.
El conflicto central de la causa radica en las contradicciones entre el relato oficial y las pruebas recolectadas por la querella. Según Banegas, el policía declaró que el disparo se produjo de frente durante un forcejeo cuando el joven supuestamente intentó sacar un arma de su cintura. Sin embargo, el abogado señaló que la pericia realizada por expertos particulares determinó que el proyectil ingresó por el lado izquierdo y atravesó el cuerpo de costado, lo que para la querella elimina la "certeza absoluta" necesaria para un sobreseimiento. Además, se cuestionó el motivo de la persecución inicial, ya que el joven no tenía antecedentes penales ni había cometido delitos previos; el uniformado argumentó que Mauro realizó un "giro brusco" en su motocicleta.
Otro punto de controversia es el hallazgo del arma que supuestamente portaba la víctima. José Burela relató que su hijo llevaba una mochila donde tenía guardada un arma envuelta en ropa, pero el personal policial sostuvo que el joven la tenía en la cintura. La familia denunció que la escena del hecho fue alterada, ya que cuando el equipo científico llegó una hora después, la mochila estaba abierta y las pertenencias desparramadas por el lugar. El padre de Mauro también criticó la falta de información recibida el día del suceso, afirmando que al llegar al sitio no les daban respuestas y debieron buscar por sus propios medios a dónde habían trasladado el cuerpo.
En cuanto a la situación judicial, el Ministerio Público Fiscal solicitó originalmente el sobreseimiento del policía sin procesarlo, pero un juez de impugnación, el Dr. Caramuti, anuló esa decisión en diciembre pasado al considerar que la investigación debía profundizarse. A pesar de este fallo, el abogado advirtió que la fiscalía planea solicitar nuevamente el sobreseimiento en una próxima audiencia. Por este motivo, la familia adelantó que solicitará el apartamiento del fiscal del caso y pedirá que se formulen cargos por el delito de homicidio para avanzar hacia un juicio oral.
Finalmente, José Burela recordó a su hijo como un joven trabajador que era el sostén de su familia y que dejó a un bebé de pocos meses, quien hoy tiene dos años y sufre la ausencia de su padre. "Si mi hijo hubiera sido un delincuente no hago problema, pero mi hijo trabajaba", expresó el padre en FM latucumana 95.9, enfatizando que el reclamo no busca venganza sino un análisis objetivo de lo sucedido. La querella insistió en que el Estado no puede actuar libremente contra cualquier transeúnte y que agotarán todas las instancias de impugnación para que el caso no quede impune.






