Eduardo Martel, ingeniero y vice decano de la Facultad de Ciencias Exactas, dialogó con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en el programa emitido por FM latucumana 95.9. Durante la charla, el especialista recordó que coordinó el equipo técnico que elaboró el Plan Hídrico Estratégico Integral entre 2017 y 2019, a pedido de la Legislatura, el cual incluyó 18 proyectos ejecutivos de ingeniería listos para su financiamiento. Martel explicó que, aunque los proyectos estaban terminados y las líneas de crédito con organismos internacionales como el BID estaban abiertas, la provincia priorizó otras áreas y no se dio continuidad a los trabajos.
El ingeniero detalló que el costo total de las obras proyectadas en aquel momento ascendía a 10 millones de dólares, una cifra significativamente menor a los daños materiales producidos por el agua. "Los costos hundidos, las pérdidas que había provocado esa única inundación de 2017... estaban valuadas en unos 30 millones de dólares que, comparado con el costo de esas obras, lo triplicaban", afirmó Martel en FM latucumana 95.9, resaltando la conveniencia económica de realizar la inversión en infraestructura. Según el experto, Tucumán ha sufrido pérdidas similares en los veranos recientes por no haber revertido la situación de vulnerabilidad en cuencas clave como la del río Marapa-San Francisco.
Sobre las causas de las inundaciones, Martel diferenció los factores naturales de las acciones humanas, a las que denominó antrópicas, como la tala de bosques, los cultivos intensivos y las canalizaciones clandestinas para la producción. Estas acciones han desestabilizado las cuencas y alterado los bañados naturales que funcionaban como lagunas de contención. "Nuestra propuesta es restituir poco a poco las condiciones naturales alteradas", señaló, mencionando proyectos como la creación de parques inundables y el cierre controlado de canales ilegales para que el agua no impacte directamente sobre los pueblos.
El vicedecano también advirtió sobre el impacto del cambio climático en los criterios de diseño de ingeniería, explicando que los periodos de recurrencia de las tormentas se han acortado drásticamente. "Lo que antes era una lluvia extraordinaria que se producía cada 50 años o cada 20 años, ahora se hace cada 5 años", subrayó Martel, indicando que las obras actuales deben rediseñarse bajo estos nuevos parámetros globales para no colapsar. En este sentido, remarcó que el Gran San Miguel de Tucumán necesita un abordaje integral coordinado entre los distintos municipios para que el drenaje de una ciudad no termine inundando a la vecina.
Finalmente, el ingeniero se refirió a su reciente reunión con las autoridades de la Legislatura para intentar reactivar el plan hídrico. Explicó que el compromiso actual es rearmar los equipos técnicos con profesionales de universidades y reparticiones públicas para actualizar los presupuestos y buscar financiamiento internacional de organismos que atienden problemas de desarrollo sostenible. "Tenemos los recursos humanos y materiales para hacerlo, para dar solución y que no tengamos que ver estas imágenes de nuevo", concluyó en FM latucumana 95.9, apelando a una coordinación política que priorice el bienestar de los tucumanos por encima de cualquier diferencia partidaria.






