Romina Randazzo, Gabriela Dávila y Rubén Vega visitaron los estudios de FM latucumana 95.9 para exponer ante Ana Pedraza la crítica situación que atraviesa la educación especial en la provincia.
Los profesionales y padres manifestaron su rotundo rechazo a un proyecto de ley que, según denuncian, no fue consensuado y pretende modificar el actual esquema de asistencia directa por uno generalizado. El mayor punto de fricción radica en la propuesta del Ministerio de Educación de abandonar el modelo "uno a uno" para pasar a un docente cada cinco niños o incluso uno solo por establecimiento, una cifra que califican como impracticable. Al respecto, Gabriela Dávila señaló que existen escuelas con hasta 50 alumnos integrados distribuidos en diferentes grados, por lo que "si se nombra un docente para una escuela... es imposible esa estimación".
La discusión también puso el foco en la terminología y la valoración del rol profesional. Romina Randazzo cuestionó que desde la cartera educativa se utilice el término "docente sombra", una etiqueta que rechazan por considerar que invisibiliza el trabajo de apoyo pedagógico necesario para la autonomía del estudiante. "Ella cree que nosotros lo que hacemos es e interferir en la independencia del alumno", explicó Randazzo en relación a la postura de la ministra, aclarando que su labor se basa en adaptaciones curriculares y proyectos pedagógicos individuales. Por su parte, Rubén Vega, padre y docente, alertó sobre la distorsión del sistema de inclusión, cuya matrícula creció de 700 alumnos a casi 4600 en apenas un año. Vega argumentó que este incremento se debe a que las escuelas derivan a niños por problemas de conducta o cuestiones culturales sin patologías reales, saturando un servicio que debería priorizar a quienes realmente lo necesitan.
La preocupación de las familias trasciende lo administrativo y llega al plano emocional y social. Vega relató en FM latucumana 95.9 haber visto a madres llorando ante la incertidumbre de perder los apoyos que protegen a sus hijos del bullying y la discriminación en el aula. "Jugar con la necesidad de las personas más vulnerables es indescriptible", sentenció el padre, calificando las medidas como un ajuste económico que desvirtúa el espíritu de la ley de discapacidad. En el cierre de la charla, los invitados apelaron a la sensibilidad de las autoridades y confirmaron que llevarán su reclamo a la Legislatura para defender las conquistas logradas durante décadas por los movimientos de padres. Dávila concluyó con una reflexión sobre la ética de la gestión pública: "La sociedad tucumana no es esto... no podemos creer que un profesional como un ministro de Educación no esté sensibilizado".






