El panorama económico para las pequeñas y medianas empresas argentinas es alarmante, y así lo reflejó el especialista financiero Julián Bernat en diálogo con FM La Tucumana. Durante la charla, Bernat puso el foco en una contradicción central del discurso del gobierno de Javier Milei: la posibilidad de una recuperación del poder adquisitivo sin atender la salud financiera de quienes pagan los sueldos. "¿Cómo se van a recuperar los salarios si las pymes están mal?", se preguntó el asesor, recordando que este sector concentra siete de cada diez empleos y representa nueve de cada diez negocios en el país.
Las cifras aportadas por Bernat durante la entrevista describen una realidad asfixiante. Según el especialista, desde el inicio de la gestión libertaria ya se contabilizan 26.000 pymes y empresas que cerraron sus puertas. Este fenómeno trajo aparejada una pérdida de 340.000 empleos registrados, lo que representa aproximadamente el 5% de la masa laboral total.
Las proyecciones para el segundo semestre no son más alentadoras. Bernat estimó que, de mantenerse esta tendencia, la cifra de cierres podría escalar tranquilamente a 40.000 empresas hacia fin de año. "La situación no va a ser mejor", sentenció, señalando que el gobierno parece haber centrado sus esfuerzos únicamente en el 15% de la economía vinculado a materias primas y commodities, descuidando el 85% restante que compite en el mercado interno.
Otro de los puntos fuertes de la entrevista fue la denuncia sobre la presión del fisco nacional. Bernat describió el accionar de la AFIP como desalineado con la realidad que viven los comerciantes. "Viven en otro planeta porque claramente no entienden lo que es pagar proveedores, tener que pagar los sueldos, pagar los aguinaldos", afirmó.
El asesor relató situaciones de embargos de cuentas por deudas menores o posiciones vencidas de muy corto plazo, lo que paraliza la operatoria diaria de las empresas. "No puedo disponer de mi plata, es una extorsión esto, es una extorsión", denunció, señalando que mientras el sistema financiero intenta refinanciar deudas, los organismos estatales no muestran la misma flexibilidad.
Bernat también cuestionó la idea de que el ordenamiento de las cuentas macroeconómicas traerá beneficios automáticos a la población. "La gente piensa que la micro está muy mal pero que la macro la están organizando... yo siempre lo dije, la macro nunca estuvo ordenada", explicó. Argumentó que el atraso cambiario —con una inflación en dólares del 20% en solo cinco meses— hace que para las pymes sea "imposible competir" contra productos importados.
Para el especialista, el ajuste actual es inédito y está impactando con mayor velocidad que procesos anteriores. "Todo esto ya lo hizo Macri en cuatro años, pero resulta ser que esta presidencia lo está haciendo en menos de tres años", comparó, advirtiendo que la famosa frase "no hay plata" finalmente se ha vuelto una realidad palpable para el sector productivo.
Hacia el final de su análisis, Bernat insistió en que para reactivar la economía es imperativo poner el foco en las pymes, aliviar la carga fiscal y permitirles un respiro financiero. Sin ese cambio de rumbo, el asesor advirtió que el país corre el riesgo de transformarse únicamente en un exportador de materias primas, dejando a la deriva al sector que sostiene el grueso del empleo nacional.






