• FM latucumana 95.9
  • Hugo Asch: "Argentina se acostumbró a ser un país bananero y el pudor ha desaparecido"

    El reconocido periodista analizó en FM La Tucumana 95.9 la profunda crisis política y social que atraviesa el país. Con un diagnóstico crudo, advirtió sobre la entrega de recursos a fondos extranjeros, el quiebre cultural de la sociedad y la falta de un proyecto que incluya a la gente.

    Foto X/Diputados.-

    En una entrevista cargada de definiciones fuertes en los micrófonos de FM La Tucumana 95.9, el periodista Hugo Asch reflexionó sobre la actualidad argentina tras los recientes movimientos en la Cámara de Diputados y el escenario económico actual. Para Asch, el país ha cruzado un límite en su degradación institucional: "Argentina se ha acostumbrado a ser un país... iba a decir imprevisible para ser cautos, pero más bien bananero".

    Según su visión, uno de los síntomas más claros de esta decadencia es la pérdida de la ética pública y la memoria colectiva. "El pudor ha desaparecido en este país", afirmó, agregando que actualmente existe la sensación de que el escándalo es efímero: "La percepción es que acá puede pasar cualquier cosa que pasa y al día siguiente se olvida".

    Al analizar la gestión del gobierno nacional, Asch fue tajante respecto a quiénes son los beneficiarios del modelo económico. Aseguró que las medidas están lejos de favorecer a la mayoría de los ciudadanos, señalando que "no es un proyecto de país para la gente, es un proyecto de país para acumular y para que los ricos sean más ricos... sin derrame, ya ni siquiera existe esa figura". En ese sentido, definió la naturaleza de la actual administración como una amalgama de intereses sin una base sólida: "Este es un mamarracho que agarra un poquito de cada cosa y lo que más le importa es la renta".

    El periodista también puso el foco en el comportamiento de la sociedad y la dirigencia, describiendo un panorama de irracionalidad y ambición desmedida. "Estamos en un manicomio. Esto es irracional. Hay gente muy bruta, muy bruta y que no tiene ningún prejuicio en poner la mano en donde hay algo que brilla", sentenció. Para Asch, el problema no es solo político, sino que tiene raíces mucho más profundas: "La sociedad argentina está realmente perdida y culturalmente quebrada".

    Hacia el final de su columna, lanzó una advertencia preocupante sobre el futuro de la soberanía nacional y la entrega de recursos mientras la atención pública se distrae con otros temas. "Nos quedamos sin país, muchachos. Están regalando este país a multinacionales, a fondos de inversión... esto es grave y cada vez es más grave". Concluyó con una reflexión sobre el impacto psicológico de este contexto en la población: "Hay un tema que ya pasa por la psiquiatría. Mi capacidad de asombro no es infinita".