La periodista Gabriela Gatica Ruiz informó en vivo para La Tucumana de Mañana por FM latucumana 95.9 desde la base de operaciones en los Valles Calchaquíes para detallar el avance del operativo tras la desaparición de Raúl Moyano, el docente jubilado de 59 años que permanece inubicable desde el pasado lunes 12 de octubre tras hacer cumbre en el cerro Ñuñorco. La cronista destacó que un leve despeje en las condiciones meteorológicas trajo alivio a las patrullas tras días de intensa lluvia, frío y nieve, permitiendo autorizar el sobrevuelo de un helicóptero e intensificar la búsqueda aérea en sectores de difícil acceso. Además, desmintió versiones sobre su estado de salud, aclarando junto a la hija del docente que Moyano no padecía lesiones graves en la rodilla y mantenía un buen estado físico.
Durante la transmisión radial, especialistas e integrantes de las fuerzas explicaron que la principal hipótesis apunta a una severa desorientación durante el descenso debido a la nula visibilidad por niebla y la baja batería de su celular. El ingeniero Parajón precisó que los datos de la antena de telefonía sitúan la última señal en el sector sureste, hacia la zona de El Indio y la Ruta 307, una dirección opuesta al camino hacia El Mollar. Por su parte, el subcomisario Díaz, del Grupo CERO de la Policía de Tucumán, confirmó que se montó un campamento fijo en la cumbre del cerro, a 3.180 metros sobre el nivel del mar, con el fin de realizar rastrillajes minuciosos con equipos de descenso táctico en quebradas profundas junto a Gendarmería, el Servicio Penitenciario y la Fundación Cumbres Andinas.
Para sostener la logística en la montaña resultaron fundamentales los baquianos de la zona, quienes utilizaron caballos para trasladar carpas, bolsas de dormir y provisiones en un trayecto de más de dos horas hacia la cumbre. Miguel, baquiano de El Mollar, relató la peligrosidad del terreno al advertir que la neblina desorienta incluso a los conocedores del lugar. Asimismo, la Guardia Urbana mantiene la asistencia ininterrumpida desde las 7 de la mañana para abastecer con comidas y bebidas calientes a los rescatistas, mientras la familia del docente y toda la comunidad aguardan novedades con la esperanza intacta de hallarlo con vida.





