La Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán solicitó formalmente audiencias de urgencia con el gobernador Osvaldo Jaldo y con la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la Legislatura provincial debido a la severa crisis que atraviesa el sector. La presidenta de la entidad, Gabriela Coronel, advirtió que la actividad mercantil registró un derrumbe del 40% en las ventas durante el pasado Día de la Madre. Frente a esta coyuntura a solo un mes de las fiestas de fin de año, la dirigente trazó un diagnóstico preocupante sobre la viabilidad de los pequeños negocios: "Estamos en los niveles más bajos incluso que en la pandemia; estamos peor que en la pandemia y necesitamos urgente que nos reciban".
Frente al peso de los costos fijos, el sector llevará un pliego de pedidos concretos a las autoridades provinciales y legislativas. Entre las demandas principales sobresalen la revisión de Ingresos Brutos, la eliminación de tasas municipales, un subsidio diferencial para la tarifa eléctrica y un esquema de alquileres diferenciados. En las peatonales céntricas, los cánones locativos oscilan entre los $3 millones y $6 millones mensuales, una cifra inalcanzable para muchos comerciantes que deriva en cierres definitivos, remates de mercadería o traslados hacia zonas periféricas fuera del microcentro.
Este escenario coincide con los últimos informes del INDEC, que marcan una contracción del 7,3% en las ventas de supermercados y revelan que un 78% de las pymes y comercios minoristas presenta una rentabilidad baja o nula para cubrir luz y alquiler. Como contrapartida a la retracción del consumo y al avance de las persianas bajas, las peatonales y el predio del Mercado del Norte registran un vertiginoso crecimiento de grandes bazares chinos. En estos amplios locales, que ya exhiben productos navideños, los vecinos tucumanos se concentran en la búsqueda de opciones económicas por sobre las marcas tradicionales para intentar cuidar el presupuesto familiar.





