El arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, destacó la profunda trascendencia de la inminente llegada del Papa León XIV a la Argentina, en lo que constituirá la tercera visita de un sumo pontífice en la historia del país. El líder religioso confirmó que viajará este sábado a Buenos Aires encabezando una delegación integrada por sacerdotes, seminaristas y el cardenal Luis Villalba (de 92 años) para recibir al Santo Padre en su arribo del domingo. En sus declaraciones, instó a la sociedad a despojar el acontecimiento de lecturas partidarias: "Hay una visita pastoral y le saquemos toda una connotación política. Como pastor universal viene a traernos la palabra del Señor, a alentarnos en la fe y a proclamar la Doctrina Social de la Iglesia".
Respecto al itinerario que desarrollará el Pontífice entre Buenos Aires y Córdoba, Sánchez valoró los gestos de cercanía hacia diversos sectores sociales, que incluirán encuentros con jóvenes en la vigilia, personas con discapacidad en el Pequeño Cottolengo Don Orione, privados de libertad en el penal de Devoto, devotos en el Santuario de Luján, autoridades y referentes de otros credos. "Su lema es 'Uno en el Uno', por lo que su mensaje va a ser un llamado fuerte a la unidad y a la comunión fraterna entre todo el pueblo argentino", remarcó el presbítero, al tiempo que enfatizó la importancia de la preparación personal: "Esa apertura interior es la que va a posibilitar transformarnos; estemos atentos a su voz para que esa palabra vaya transformando nuestro interior".
Finalmente, el monseñor repasó la trayectoria de León XIV, resaltando que, si bien nació en Estados Unidos, desarrolló una extensa labor pastoral en América Latina, la cual incluyó recorridas previas por parajes tucumanos como Amaicha del Valle. "Tiene un conocimiento profundo de la realidad de todo el mundo, un corazón misionero y latinoamericano y un carisma universal impresionante", explicó el arzobispo. En ese sentido, concluyó señalando la continuidad del camino sinodal iniciado por el Papa Francisco y los complejos desafíos de conducir a la Iglesia en un escenario internacional atravesado por conflictos bélicos.





