En el marco de la conmemoración de los noventa años del asesinato de Federico García Lorca, la destacada actriz tucumana Liliana Sánchez conversó de forma apasionada en los estudios de FM La Tucumana sobre la reposición de la obra teatral "Ese Palomo Herido". Escrita originalmente por el célebre dramaturgo Rafael Nofal y dirigida en esta oportunidad por Ignacio Jael, la pieza se presenta como un ritual de resistencia, memoria y reencuentro en tiempos de profunda crisis cultural y socioeconómica.
"Ese Palomo Herido" es un unipersonal que trasciende la simple representación escénica para convertirse en un puente entre la biografía del autor de la Generación del veintisiete y la experiencia de la propia actriz. Al describir el corazón dramático del espectáculo, Sánchez detalló: “Es un unipersonal: una actriz que se reúne con amigos y rememora, eh, momentos de su vida, momentos de la vida de Lorca, y va uno uniendo los monólogos. Son cuatro monólogos de García Lorca: el monólogo de la Luna de 'Bodas de sangre', la vieja de 'Yerma', 'Doña Rosita la soltera' y 'La casa de Bernarda Alba' —el personaje de Poncia—. Esta actriz va uniendo esos monólogos con relatos de ella, con relatos de su visión sobre Lorca, textos de Lorca sobre los personajes y, bueno, es eso: es encontrarse con la poesía y con la dramaturgia de Federico García Lorca.”
En escena, Liliana no está sola. La acompaña el cantante del coro estable de la provincia, Miguel "Papi" Domínguez, cuya versatilidad y destreza musical con la guitarra y el piano añaden una capa de comunión dramática fundamental para la puesta. Sobre la participación de su compañero, la actriz puntualizó: “Miguel forma parte esencial del espectáculo, está integrado al espectáculo. Es por momentos, eh, Lorca para mí cuando estoy en escena. Es por momentos Lorca; es por momentos el novio de Rosita que la deja; es por momentos el hijo de la vieja de 'Yerma' que lo quiere enganchar con Yerma, claro; eh, y por momentos es el cura que está dando la misa en el velatorio del marido de Bernarda... O sea, que forma parte integral del espectáculo.”
Al reflexionar sobre el trágico fin del poeta, fusilado por las fuerzas franquistas en agosto de mil novecientos treinta y seis, Sánchez aportó una mirada política y sumamente aguda que vincula la censura de aquella época con los discursos reaccionarios del presente: “El hecho de que haya sido fusilado, asesinado por los franquistas por ser, no sé, homosexual... Yo diría que eso es otra cara del motivo. A mí me parece que lo más importante, y que se repite en todas las dictaduras y en todos los gobiernos de derecha y de ultraderecha, es silenciar las voces de quienes, eh, te pueden llegar a abrir la cabeza, de quienes te enseñan a mirar más allá, de quienes hablan de la solidaridad y de la empatía con los seres humanos que no la están pasando bien, que sufren privaciones. Bueno, yo creo que eso es, en realidad, la causa de la muerte de Federico, más allá de su homosexualidad, que en aquella época era tan tremendo".
La actriz enfatizó el rol de denuncia que Lorca ejercía activamente a través de su arte y cómo su mirada resultaba incómoda para el poder establecido de su época: “Él era un denunciante en sus obras de todo lo que tenía que ver con... por decirlo con algún término que suena feo, con la subversión del statu quo, de las normas. Él criticaba, tenía una posición muy clara al respecto de la vida de los seres humanos y de la libertad. En sus obras, la mujer tiene un lugar tan importante, y él la pone en un lugar en donde las miradas de la época se sienten, se sienten alteradas; no les gusta, les molesta. Entonces, bueno, yo creo que esa es una de las razones más importantes. Y a uno como artista, bueno, Lorca tiene una sensibilidad increíble que no puedes ignorar, que te llega... Entonces, que hayan cegado una voz tan importante, para los artistas es muy triste, es muy doloroso.”
A pesar de las intenciones de sus asesinos, a nueve décadas de su desaparición física, la fuerza de su mensaje sigue intacta frente al avance global de las corrientes derechistas: “Este año se ha visto con mucha más fuerza cómo ha resurgido Lorca, cómo los homenajes, lecturas en las calles, en las plazas, la gente... como hace muchos años atrás no se veía. Yo no sé si tiene que ver con los noventa años; a mí me parece que tiene más que ver con esta voz silenciada que ha sido tan fuerte y tan importante, y que hoy es tan necesaria de nuevo.”
Para quienes deseen adentrarse en la inabarcable literatura de Lorca, Sánchez ofreció una recomendación que recorre la evolución del escritor, desde sus raíces hasta su mirada más cruda: “Yo soy más clásica: yo recomendaría el 'Romancero Gitano', que es lo más maravilloso, y creo que es una de las primeras cosas que hace Federico. Y, para irte al extremo, 'Poeta en Nueva York', que son los versos más tremendos y con una claridad y una lucidez que ya dejan lo romántico y se van directamente al hueso la mirada crítica y la cabeza pensante.”
La génesis de “Ese Palomo Herido” está íntimamente ligada a la historia de afecto y compañerismo de la escena independiente tucumana. Nació en el Teatro Estable de la Provincia como una despedida programada ante la inminente jubilación de Sánchez. Al ver que otros proyectos colectivos se postergaban, sus compañeros le sugirieron que se despidiera con un proyecto propio, el cual comenzó a ensayar junto a Rafael Nofal. El fallecimiento de Nofal dotó a la puesta de una mística de homenaje afectuoso: “El Negro se fue, se lo extraña, se lo extraña mucho, pero siempre está; el Negro siempre está con nosotros. Y cuando ya lo llevábamos al sanatorio, le digo: 'Che, no te me vas a morir justo ahora'. Y él me dice: 'Usted no se preocupe, me hace el homenaje póstumo'. Y bueno, se fue... y cuando yo me tenía que jubilar pensé: 'Este es el momento, aquí y ahora', el momento justo para hacerle el homenaje a mi amigo, a mi director y a mi autor, a Rafael Nofal.
La charla en FM La Tucumana también transitó el áspero panorama que hoy atraviesa el circuito artístico tucumano, marcado por el cierre de espacios emblemáticos de encuentro cultural como el recordado Patio Lorca en la Avenida Alem y un marcado desfinanciamiento: “Es muy difícil sostener un espacio, es muy difícil. Hay un desfinanciamiento que urge rever ciertas políticas de Estado, más allá de lo que ya sucede a nivel nacional, sí, pero no creo que se dé por ahora, mientras no haya un cambio de gobierno, claro; no creo que se dé.”
A sus setenta años, habiendo transitado diversas épocas de crisis y censura en el país, la actriz criticó duramente la lógica individualista que promueven los discursos oficiales contemporáneos: “Yo ya tengo setenta años, así que he visto pasar bastantes cosas: varios tropiezos y también resurgimientos, sí, también por suerte. Pero sigo con mi conciencia tranquila: yo sé que no he elegido esto que estoy viviendo.Sigo haciendo teatro, sigo aportando a que la gente vaya, vea, la pase bien, se emocione, ¿Sabés qué es importante? Recuperar los sentimientos, recuperar los sentimientos, porque esta cuestión, esta política, la batalla cultural esta que te individualiza, que te mete en un frasquito y 'yo soy yo y lo que me pasa a mí, y lo que pasa... bueno, es problema del otro, a mí no me toca'. Y hoy nos está tocando a todos, nos toca la puerta a todos. Entonces, yo creo que todos los artistas estamos tratando de volver a eso, a los sentimientos verdaderos, que es lo que te da el teatro: el encuentro con el público aquí y ahora, las emociones.”
Sánchez concluyó con una profunda advertencia sobre la encrucijada económica que asfixia a la comunidad teatral independiente y a su público habitual: “Todos los compañeros que están haciendo teatro independiente están pasando por la misma, necesitando del apoyo del público, que la gente vaya. Los compañeros que están en distintas salas, bueno, están necesitando el apoyo de la gente, Claro que sí. Y yo creo que la gente tiene que volver. Es difícil a veces hoy; la situación te dice: 'Bueno, ¿pago una entrada o como mañana?'. Nos han ido empujando hacia esa disyuntiva tan cruel.
El espectáculo se presentará este sábado veintidós de agosto a las veintiuna horas (nueve de la noche) en el Atelier Espacio Cultural, ubicado sobre la Avenida Mate de Luna. Debido al carácter íntimo de la propuesta y a la disposición del público sobre el escenario, la capacidad de la sala está estrictamente limitada a solo cuarenta localidades.





