El vicepresidente primero de San Martín de Tucumán, Rafael Ponce de León, visitó los estudios de FM La Tucumana 95.9 durante el programa El Show de la Filial Ciruja para dialogar abiertamente con la comunidad y responder las inquietudes de los hinchas en las redes sociales. Uno de los temas más recurrentes y álgidos de la noche estuvo vinculado al profundo malestar del socio por los polémicos fallos de los jueces que costaron puntos valiosos a lo largo del torneo de la Primera Nacional. Ante la insistencia sobre la falta de "peso" o gestión en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el directivo buscó llevar tranquilidad y desmitificar la idea de que los problemas institucionales se resuelven mediante la violencia o las demostraciones de fuerza en Buenos Aires.
El directivo fue categórico al señalar que los arbitrajes deficientes constituyen un problema generalizado que afecta a todas las instituciones de la categoría y no una animosidad direccionada exclusivamente contra el club tucumano. Ponce de León remarcó que la representación de los intereses de San Martín se ejerce de manera permanente e invisible en las oficinas correspondientes, a través de sorteos, reuniones periódicas de la divisional y un diálogo telefónico constante antes y después de cada fecha. Sin embargo, marcó un límite muy claro respecto a las fantasías de confrontación física que a veces se alimentan desde el llano: "Los reclamos en la AFA se hicieron, se hacen, se habla en la mesa de la categoría, se habla, pero no es tan fácil como todo el mundo cree. La gente cree que es todo tan fácil como decir que mañana viajo a la AFA, pateo tres puertas y hablo con los árbitros. No es así, hay todo un proceso".
El vicepresidente de la entidad de Barrio Ciudadela remarcó que, por encima de las lógicas calenturas del hincha, la principal responsabilidad de la comisión directiva es velar por la integridad y el futuro de la institución. Explicó que una reacción intempestiva o un exabrupto dirigencial en los pasillos de la calle Viamonte solo decantaría en severas sanciones disciplinarias, económicas o deportivas que terminarían castigando severamente a San Martín. En ese sentido, confesó que muchas veces deben tragar saliva y asimilar la frustración en pos de un bien mayor: "Atrás de todo esto está el club, por más calentura que tenga uno. El perjudicado va a ser el club. Prefiero quedarme sentado masticando bronca en la platea y después irme, porque prefiero eso a terminar haciendo macanas que perjudiquen al club".
Por último, Ponce de León ratificó que toda la comisión directiva se encuentra plenamente alineada y abocada a trabajar día y noche para materializar el ansiado ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino. Desmintió de forma tajante cualquier rumor de distanciamiento o conflicto interno con el presidente de la institución, Óscar Mirkin, asegurando que mantienen una relación excelente y que las diferencias de criterios son normales dentro de cualquier mesa de gestión colectiva. Con la mirada puesta en las fechas decisivas que le quedan por delante al equipo, el directivo concluyó agradeciendo el masivo acompañamiento de la hinchada tucumana en el último banderazo, calificándolo como un impulso anímico fundamental que demuestra que el club y su gente deben permanecer siempre unidos detrás del escudo.





